CARIES DENTALES POR TIPO DE DIETA

Influencia de la alimentación para la salud bucal


  La población en general desconoce la relevancia de la alimentación con la salud bucal, una alimentación deficiente, puede conllevar una calidad de tejidos deficiente, tanto en hueso, ligamento periodontal, encía y tejidos dentarios, pudiendo producirse mayor frecuencia y cantidad de caries dental, gingivitis, periodontitis, maloclusión (incorrecta posición dental), defectos en el tejido dental como en esmalte y dentina debido a enfermedades endocrinas (endocrinopatías), por hipocalcemia, déficit de minerales y vitaminas o por exceso de vitamina D, algunos minerales y flúor.

  El reflujo gastroesofágico, la hipertensión arterial como la ingesta de antidepresivos pueden alterar el flujo salival, llegando a ser detonadores de una incidencia mayor de caries dental. Siendo la Caries multifactorial, interviniendo factores como el huésped (diente), microorganismos y la dieta (alimentación), a esto se le añada otro factor que es el tiempo.  Dónde se añaden otros como nivel sociocultural, económico, existencia de servicios sanitarios, estrés, entre otros.

  Se inicia con la desmineralización del esmalte, principalmente pérdida de calcio, entre la mezcla de saliva con la placa bacteriana, medio en el que actúa el metabolismo bacteriano, principalmente si la dieta está basada mayormente de hidratos de carbono (azúcares); sin embargo, no se ha encontrado un vínculo con una dieta pobre en proteínas-calorías con caries, pero sí cuando existe deficiencia de vitaminas D, A como falta o decremento de minerales como calcio y fósforo provocando erupciones tardías y desarrollo dentario alterado.  La falta de lo anterior aunado a la deficiencia de Inmunoglobulina A (IgA) salival, da como resultado mayores posibilidades de formación cariosa.

La alimentación influye en la salud de los tejidos bucales.
Fotografía: RitaE

  Entre mayor ingesta de carbohidratos, frecuencia y mayores períodos de tiempo de una higiene dental a la siguiente, se compromete en alto grado a la desmineralización del esmalte dental.  Para ello, es fundamental entender los tipos de carbohidratos que consumimos, en el cuál, se encuentran los más simples que son la glucosa, fructosa, galactosa (monosacáridos), los azúcares con mayor complejidad son la sacarosa compuesta de glucosa más fructosa; la maltosa formada de 2 glucosas; lactosa constituida de glucosa y galactosa; los oligosacáridos donde su estructura es de 3 a 8 moléculas de glucosa y finalmente los polisacáridos como es el almidón.

  En estudios realizados indican que los azúcares más solubles, son directamente proporcional su fácil eliminación, los menos solubles y de estructura más compleja, permanecen mayor tiempo en boca cuando no se realiza la higiene, por ende, favorecen a la acumulación bacteriana y formación ácida que contribuirá a la desmineralización para la ulterior formación cariosa.  Se ha demostrado que la lactosa de la leche materna, contribuye al buen desarrollo del niño tanto físico como mental, reduce las bacterias no muy saludables en el estómago, favorece la absorción de minerales como calcio, fósforo y magnesio, y no compromete a las piezas dentarias porque no es cariogénica, sin embargo, la combinación con otros tipos de carbohidratos tanto líquidos como sólidos, crea un ambiente totalmente propicio para la formación de caries tanto frecuentes y como tempranas.

Fotografía: Gábor Adonyi

  De los azúcares con mayor índice cariogénico es la sacarosa, ya que desarrolla una ambiente poco propicio en la cavidad oral.  Primero produce glucanos, que es un polisacárido (glucógeno, almidón y celulosa) siendo literalmente pegajoso para las bacterias, favoreciendo por la acción de éstas, la dispersión de un ambiente ácido restringe el efecto buffer de la placa.

* Una de las funciones de la saliva es mantener un equilibrio del pH, reduciendo la acidez producido por bacterias y por lo tanto, protegiendo los tejidos bucales como reduciendo el riesgo cariogénico.

  La cantidad de consumo sobre todo entre comidas, tipos de azúcares, frecuencia higiénica reducen, pueden reducir en gran medida el problema.  Si utilizamos la fructosa que es mucho menos cariogénica, mejor aún, el xilitol que es un azúcar alcohólica y no es utilizada por las bacterias, favoreciendo el sistema buffer salival, se reduce la colonización bacteriana obteniendo un mejor pronóstico.  Aumentando cuando en la ingesta se aumenta en la dieta proteínas, grasas, calcio, flúor.  Las grasas forman una cubierta sobre las piezas dentales, formando una barrera contra la placa bacteriana y por supuesto los carbohidratos, que junto con las proteínas elevan el pH (creando un ambiente alcalino o básico), ya que las bacterias son favorecidas en medios ácidos.  También sucede con los alimentos que estimulan la masticación aumentan significativamente la salivación, contribuyendo a la mineralización de los tejidos.



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