TERCEROS MOLARES (MUELAS DEL JUICIO)

Dolor de muela de juicio
Fotografía: Andrea Piacquadio

 Los terceros molares mejor conocidos como "las muelas del juicio", donde dicho nombre popular es porque erupcionan aproximadamente en la mayoría de edad; es un tema que a veces se presenta controversial, donde surgen las interrogantes de:

¿son necesarias?
¿sirven para algo?
¿siempre hay que extraerlas?
¿por qué duelen cuando están saliendo (erupcionando) en boca?

 Estos molares popularmente llamados "muelas del Juicio", se denominan terceros molares, ya que es el tercer molar tanto en posición como en erupción respecto a molares.  Para comprender esto, es sencillo mencionar como están distribuidos los dientes en boca.

 Tenemos 32 dientes adultos, se distribuyen en la zona anterior de los maxilares y en el centro los incisivos centrales propiamente dicho que son 2; tanto a la derecha como a la izquierda de éstos, un incisivo lateral, a continuación siguen los caninos o también conocidos como popularmente "colmillos", éstos se encuentran a los extremos de los 4 incisivos mencionados y van dando la curvatura de la arcada, a continuación, detrás de cada canino, le siguen 2 premolares y detrás 3 molares, justo éste último, atrás de todos los dientes, es la llamada "del Juicio", siendo 4 en total, 2 superiores, 2 inferiores, 2 derechos y 2 izquierdos.

¿sirven para algo?

 Es una pieza que forma parte de nuestra dentición cumpliendo la función de triturar los alimentos.

¿son necesarias?

 Son piezas que han obtenido mala fama por varios motivos, donde en un porcentaje de ocasiones, pueden erupcionar en mala posición, formarse caries en tiempo breve, infectarse, donde sobre todo, suele haber cierto dolor mientras erupcionan, principalmente, los terceros molares inferiores más frecuentemente que los terceros molares superiores.

¿por qué duelen cuando están saliendo (erupcionando) en boca?

 Suele presentarse durante la erupción, dolor, mucho más en los inferiores que los superiores, nos percatamos de ello, porque erupcionan entre los 17 y 21 años promedio, aunque pueden llegar a hacerlo mucho más tarde, hasta los 31-35 años ocasionalmente.  El dolor que suele presentarse es en las fases de erupción, que suele tardar un par de días hasta una semana a 2, posteriormente entra en un proceso de reposo, y puede pasar entre una semana, un mes, 6 meses o incluso un año sin dolor, hasta que vuelve la fase de erupción y se percibe el dolor, ya que la pieza en su intento de salir a la superficie del maxilar, está abriéndose paso entre los tejidos duros y blandos para salir a la cavidad bucal.

Muela del juicio impactada o retenida
Fotografía: Cottonbro

¿Siempre hay que extraerlas?

 No, cuando los terceros molares ocupan el espacio que les corresponde, están en una posición adecuada para cumplir su función de triturar los alimentos, podemos conservarlas.  Es cierto que por encontrarse hasta el final de nuestros dientes, ya sea porque tengamos un poco de dificultad en cepillarlos o simplemente los descuidamos en la higiene, pueden cariarse, en dicho caso, podemos recurrir a restaurarlos (obturarlos, popularmente: empastarlos) como cualquier otra pieza dental.

 Otro tipo de dolor es cuando ya la corona dental está visible pero con tejido blando que lo cubre en parte, en ocasiones se llega a infectar o lo que se le llama pericoronitis, donde tendrá que ser tratado.

 Si las piezas salen en mal posición, depende el giro que tenga, se optará por eliminar la pieza o conservarla, pero si el tercer molar, se encuentra sumergida o levemente erupcionada y sin posibilidad de salir por encontrarse atrapada en los tejidos de manera que le impiden salir, a ello se le denomina, que se encuentra según la causa, retenida o impactada, en estos casos hay que retirarla con cirugía.

 Los "terceros molares" impactadas o retenidas que no son retiradas del medio bucal, pueden dañar la pieza contigua, en este caso los segundos molares, ya que si se encuentra impactada en ella, pueden ejercer presión al intentar erupcionar sin lograrlo e ir destruyendo tejido, según a la altura que se encuentre su corona y en el sitio del segundo molar en que se encuentre impactada el tercero, producirán daños en el segundo molar a nivel coronal o destrucción radicular, a su vez, pueden facilitar caries en ambas piezas por permitir la acumulación de residuos y como consecuencia de bacterias que dañarán los tejidos dentales, incluso periodontitis que es la pérdida ósea, perdiendo el soporte y causando movilidad dental.


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